Sentirse olvidado. Crisis económicas, despidos masivos, clausulas abusivas creadas de la nada por los bancos con la intención de cobrar y quedarse con tu vivienda hasta que la ley en Europa las tumbe, si las tumba. Esperar y ganar dinero, demorar las sentencias y en algún caso no acatarlas. El incremento imparable del precio de la luz, la falta de dinero para la sanidad, las listas de espera, el alquiler abusivo en ciudades donde un edificio que albergaba a familias honradas ahora está habitado por turistas desalmados. Rescates bancarios, amnistías fiscales, revisión de convenios a favor de los multimillonarios de la ropa en Bangladesh, licitaciones de obras públicas a dedo, malversación de fondos, privatización de empresas públicas, como la que te lleva el agua a casa, para regalarla a sus amigos de su club social. Incremento de la deuda publica, supeditar cualquier inversión al pago de ésta, especular con el dinero y que los bancos, a un tipo de interés mafioso, preste dinero a l...