Lo que me valía ya no es un credo.
Lo que toleraba ya no lo tolero.
Lo que adoraba ya no lo quiero
Lo que pensaba ya no lo pienso.
Lo que temía ya no lo temo.
Lo que ocupaba mi tiempo no lo deseo.
A ti que te quería en mi vida ya ni te recuerdo.
No estoy aquí para aliviar tus complejos.
A quien crea conocerme que no pierda el tiempo.
Lo que era un dogma ya no lo creo.
Si antes eras oro ahora eres yeso.
Si antes era miedo ahora soy el crudo invierno.
Y no recuerdes lo que te dije allá en su momento.
Porque ahora soy y me atrevo a decir que empiezo a ser quien quiero.
Yo soy un ser humano en puro movimiento.
No te creas que he venido a rellenar tus huecos.
Ni payaso, ni enemigo ni cómplice ni perverso.
Yo soy quien soy porque ahora es lo que siento.
Y ojalá me digas ahora soy yo quien no puedo.
Será la señal inequívoca de que he conseguido ser dueño de mi velero.
Ya soy una atalaya a la que sólo desgasta el viento.
Comentarios
Publicar un comentario