Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2019
Lo mejor de la vida son los secretos, con sus anhelos. Los mejor de la vida no son más que mis ganas y mis deseos. Lo que se escapó estando en la yema de mis dedos. Aquel amor que voló como las hojas en el viento. Lo que pudo ser y no es por haber andado torpe, despistado y lento. Como se forjan los diamantes en las minas del mundo con el tiempo. En la triste espera que solo proporciona el invierno. Recordando un olor, una piel, una boca y el olor de un pañuelo. En todo eso, está lo mejor de la vida, no en lo que tienes ni te sobra, solo en lo que no pudo ser y te conmueve por dentro. Lo mejor de la vida son las noches amargas pensando en una mujer que llena tu pensamiento. Que no hay flor, ni oro, ni fama ni gloria que no cambiaras por sus besos. Que ya todo es imposible, como yermas son las aves que mueren sin saber que viajan lejos. y solo el pesar de los días, la tenue luz de un reflejo te acerca con crueldad a saber con claridad que tu destino es funesto.

La nada.

La nada. Mi gasolina, siendo sincero, es la empresa que jamás podré llegar a alcanzar. Y no sé si es producto de mis sueños o de vuestros sueños. Pero es allí, en ese horizonte irracional y que no se puede palpar donde están la energía y los motivos. Eso que piensas en la almohada, lo que no cuentas a nadie, a veces ni siquiera a ti pero que intuyes y sientes. Mal sino el de la vulgaridad. Dolorosa existencia la numérica, la clónica y amargo totalitarismo el apego a lo normal. Todo pasa: los siglos, las estrellas y hasta los átomos a los que das consciencia suspiran por no ser iguales. No te mientas, quieres crear. Y hablo del arte y la belleza. Tan, dicen, superfluo e innecesario, en un extraño apego pragmático. Vives, si mereces la pena, en un ardor infernal por lo que solo tú sabes que no alcanzaras ni tocaras. Y sin embargo ahí está. Como el color de tus ojos. La nada, esa nada, importa más que cualquier todo.