Pude ser otro, pero soy yo.
Consecuencia de los besos y de lo que mi madre mimó.
Pude ser rudo, severo y un gran triunfador.
Pero me educaron con la parsimonia con que se cierra una flor.
Pude haber sido un guerrero con demasiado tesón.
Pero en una noche de verano besé a mi primer amor.
Pude ser un marcial caballero, con espada y un blasón.
Pero los besos de mi padre eran de blanco algodón.
Pude humillar a los hombres para conseguir el sol.
Pero en los bancos de mi plaza recibí todo el calor.
Pude ser alguien sin alma pero aposté por el amor.
Comentarios
Publicar un comentario