Todo ha cambiado en mi barrio de La Granja.
Pero el tiempo te observa como una fuente temprana.
El sol derrite los ladrillos amarillos, cuando las sombras ni hablan.
Aún te queda el sabor de aquel verano, cuando no sabías nada.
Solo de contemplar la vida y volar como las hadas.
Se fueron los grillos negros con sus bonitas veladas.
¿ Quién te robo la verbena en una noche estrellada?
El tiempo te dejó sola recordando sus palabras.
Las que duran en el cuerpo, las que te calan el alma.
En un sin fin de recuerdos, en esas tardes lejanas.
En el rincón de los besos, en el puente de la plaza.
Con tu niñez de canela y en el pelo fina plata.
Pero el tiempo te observa como una fuente temprana.
El sol derrite los ladrillos amarillos, cuando las sombras ni hablan.
Aún te queda el sabor de aquel verano, cuando no sabías nada.
Solo de contemplar la vida y volar como las hadas.
Se fueron los grillos negros con sus bonitas veladas.
¿ Quién te robo la verbena en una noche estrellada?
El tiempo te dejó sola recordando sus palabras.
Las que duran en el cuerpo, las que te calan el alma.
En un sin fin de recuerdos, en esas tardes lejanas.
En el rincón de los besos, en el puente de la plaza.
Con tu niñez de canela y en el pelo fina plata.
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