Hay cosas tan importantes y tan poco remuneradas.
Hay tontos de oro pero sin sustancia.
Hay ídolos de barro pero sin peana.
Triste la vida de quien contempla y ama.
Necios de la rutina, sin calma.
Robot de tuercas prietas pero sin alma.
Vida inerte, solo paja.
Que ni arden ni se empapan.
Y el mundo no sabe de ti ni de nadie, ni de nada.
Hay tontos de oro pero sin sustancia.
Hay ídolos de barro pero sin peana.
Triste la vida de quien contempla y ama.
Necios de la rutina, sin calma.
Robot de tuercas prietas pero sin alma.
Vida inerte, solo paja.
Que ni arden ni se empapan.
Y el mundo no sabe de ti ni de nadie, ni de nada.
Comentarios
Publicar un comentario