No te fíes de quien no sea capaz de publicar sus mezquindades, sus defectos y algún vicio. Aún en lo contrario, en las modas del tiempo, que está por no derramarse ante otros y tapar despropósitos. Ante esos cuídate de su oscuridad. En los salvajes, ante los logros y sus fracasos está la verdad. Y no es que la intimidad y el decoro no les seduzcan, es que simplemente la sangre le sangra, el corazón se le muere entre las manos y sueñan. Sobre todo esos seres sueñan.
Y aunque hayan alcanzado logros en la academia, en el amor, el desamor o la gloria con o sin fama, como dije antes, sangran. Bendito vino su sangre, crápulas de la verdad.
Y aunque hayan alcanzado logros en la academia, en el amor, el desamor o la gloria con o sin fama, como dije antes, sangran. Bendito vino su sangre, crápulas de la verdad.
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