A mí me duelen tus besos,
tú y las flores del cobre
que a mí me saben de acero.
Nada vivo te vale,
a mí se me para el tiempo.
A ti el fuego te consume,
danzan las sombras del viento.
El mundo no me responde
en él se me muda el cuerpo.
A ti las garras de un buitre,
conmigo los cuervos negros.
En mí la savia del sauce,
en ti la muerte de un ciervo.
Sueñan los ocasos verdes
con el sabor de tu aliento.
tú y las flores del cobre
que a mí me saben de acero.
Nada vivo te vale,
a mí se me para el tiempo.
A ti el fuego te consume,
danzan las sombras del viento.
El mundo no me responde
en él se me muda el cuerpo.
A ti las garras de un buitre,
conmigo los cuervos negros.
En mí la savia del sauce,
en ti la muerte de un ciervo.
Sueñan los ocasos verdes
con el sabor de tu aliento.
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