Tu boca es la blanca niebla
y con mi miedo la nada.
En tu presencia la vida
y en tu sexo mis ansías.
Tu espalda, con negras alas,
en mi pecho yace herido el Alba.
En mi muerte ya danzan,
los ángeles níveos que gozosos me arrastran.
A una muerte segura,
porque sin alma ni vida
reinan en la madrugada.
y con mi miedo la nada.
En tu presencia la vida
y en tu sexo mis ansías.
Tu espalda, con negras alas,
en mi pecho yace herido el Alba.
En mi muerte ya danzan,
los ángeles níveos que gozosos me arrastran.
A una muerte segura,
porque sin alma ni vida
reinan en la madrugada.
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